PrefacioLo has perdido todo en esta vida, solo existes tu y nada más que tu, ya no hay nadie a tu alrededor, lo único que te queda es creer en ti misma, pero ¿qué puede suceder cuando mundos opuestos se enlazan? Y mucho mejor cuando los pones en peligro. Por primera vez te sientes en casa, pero serias capas de arriesgar los a todos a una muerte predestinada, por ti.
A veces, experiencias tristes de nuestra vida nos hace tragarnos el dolor que comprime nuestro corazón, haciendo que nuestro más temible y oscuro “yo” aparezca, haciendo que cada ser que se acerca a nosotros se marchite y nos marginen, pero compasión es lo que menos queremos, solo si hubiera una persona que supiera lo que te pasa con solo verte a los ojos, aquella que siempre estará contigo, o aquella que con solo una mirada te haga entender las cosas. Alguien a que la gente llama amigo, un simple compañero de la vida.
Yo pensé no encontrar a esa persona, y ahora ambas nos enfrentamos a nuestros dos distintos mundos, un poco iguales. Pero no los confundan, que aunque la misma sangre por nuestra venas corra no significa que seamos los mejores de los amigos.